Labore Solis

martes, octubre 17, 2006

"NO QUIERO VIVIR EN UN PAÍS MUSULMÁN... POR SER CRISTIANO HE SIDO TORTURADO Y VIOLADO"


Mucho se ha hablado del turco converso al cristianismo Hakan Ekinci durante y hasta dos días después del secuestro sucedido el martes 3 de Octubre del avión Boeing 737 de Turkish Airlines que salía de Tirana, Albania, con destino a Estambul, Turquía. Luego poco se ha dicho en relación con el suceso - nada en periódicos digitales de habla española-. Muchos medios de comunicación, como Antena 3 o el ABC, han concluido que Ekinci es un enfermo mental que le dió por secuestrar un avión. Mientras, hay una investigación abierta en Italia, cuyos datos permanecen en secreto- evidentemente- que trata de determinar las causas de lo sucedido. Por ello, de entrada, cualquier dato relativo a la salud mental de Ekinci no merece la menor credibilidad por no proceder de fuentes con autoridad para determinarlo y, luego, por ser, presumiblemente, juicios de personas que les mueven intereses, sobretodo, políticos.

Pese a la falta de análisis críticos que rodea este tema y a la superficialidad con la que es tratado, voy a recordar lo fundamental de este caso: un objetor de conciencia que pertenece a una minoría perseguida -los cristianos- en un país profundamente discriminatorio y, a veces, terrorífico con las minorías, denuncia haber sido torturado en la prisión turca. Huye a Albania -país de mayoría musulmana- donde le niegan asilo político para proceder a devolverlo al país amigo, Turquía, donde si cabe, con toda lógica, se ensañaran más con él por haber denunciado a través de la red la realidad de un país como Turquía en el que no se respetan los derechos humanos. País que pretende entrar en la UE y probablemente lo consiga ante la estupidez de una Europa enferma, hipócrita y cobarde a más no poder. De cara a la entrada en la UE, Turquía intenta transmitir la apariencia de ser una nación democrática que protege los derechos humanos y que no practica ni ampara ninguna discriminación por razón de sexo, orientación sexual, raza o religión. ¿A quiénes les interesa transmitir a la opinión pública que Ekinci es un loco y que, como tal, todo lo que dice son mentiras y tonterías? ¿A quiénes les interesa que piense la gente que Ekinci secuestro un avión por gusto y no por miedo a las represalias que tomen las autoridades turcas contra él?. Evidentemente, a las autoridades turcas.

He seguido el caso en la red. He leído todo lo que he encontrado del caso Ekinci y, aparte de ver como muchos periódicos digitales asumían una versión sin apuntar las fuentes en las que se basaban para sostener ciertas afirmaciones, he encontrado multitud de datos e informaciones contradictorias entre los mismos periódicos y entre las declaraciones de las distintas autoridades que se han pronunciado. Según mi criterio resumiré lo que parece estar más claro entre la cantidad de información disponible después de haber contrastado y examinado las noticias.

Hakan Ekinci, turco converso al cristianismo, estuvo dos veces en una prisión militar por negarse a hacer el servicio militar obligatorio en Turquía. Después de seis meses de servicio en el ejército turco, aprovechó una licencia para huir a Albania el 6 de mayo de este año (según Amato, Ministro del Interior italiano). Allí se refugió en un campo de ACNUR y pidió asilo político alegando que era cristiano y objetor de conciencia (confirmado por Olldashi, Ministro del Interior albano). Asilo que le fue denegado. Al vencerse su permiso de residencia, Albania le iba a expulsar a su país natal, Turquía (según Amato).
Ekinci publica el 30 de agosto una carta en un blog de internet pidiendo ayuda al Papa ante le peligro de ser devuelto a Turquía.

A cargo de la oficina albanesa de ACNUR Ekinci toma un avión de regreso a Turquía, el cual es secuestrado por él a los 20 minutos del despegue. Consigue entrar en la cabina e informa al piloto que tiene que entregar una carta al Papa, por tanto, ordena que el avión se dirija a Roma y evite entrar en Turquía, donde le esperaban para ser arrestado. Amenazó con inmolarse y aseguró que tenía cómplices entre los pasajeros. Una vez alertados los controladores aéreos de la situación, el avión fue obligado a aterrizar en Brindisi escoltado por dos cazas F-16. Después de lo cual transcurrieron 3 horas de negociaciones entre las autoridades italianas y Ekinci. Éste ponía como única condición para liberar a los pasajeros y tripulación del avión y entregarse a la policia italiana dar una rueda de prensa. Pedía insistentemente hablar con los medios de comunicación.
Finalmente se rindió y se entregó a la policia. Según ha trascendido Ekinci pidió asilo político a sus interrogadores. Tras la liberación de los pasajeros el Presidente de la Diputación Provincial de Brindisi, Errico, que participó en las negociaciones, se limitó a contar que el secuesrador "estaba confuso y desorientado por todo lo que había organizado".
Según fuentes judiciales pretendía informar al Papa sobre la situación de los cristianos en Turquía. Sus declaraciones permanecen bajo reserva.

Desde que apareció la noticia surgió controversias entre autoridades turcas e italianas respecto al número de secuestradores y al motivo del secuestro. Algunas de ellas se desencadenaron a partir de la actuación más que sospechosa y completamnte rara del Gobierno turco, que decía una cosa y se desdecía sin motivo lógico alguno.

Las primeras noticias llegaron del diputado albanes Sabri Abazi, que iba en el avión secuestrado. Desde él llamo al móvil de una periodista de Tirana para informar de que los secuestradores eran dos hombres de unos 30 años, uno de los cuales estaba en la cabina de pilotos, mientras que el otro permanecía con los pasajeros. Sin embargo parece claro que no hubo ningún cómplice del secuestro entre los pasajeros.
Por su parte la telvisión turca, citando fuentes policiales, dijo en los primeros momentos que se trataba de un grupo de hombres los que habían secuestrado el avión y la acción respondía a una protesta contra la visita que el Papa va a hacer este próximo mes de novimebre a Turquía. Algo que fue desmentido después.
Al tiempo que concluía el secuestro, la emisora turca NTV desveló la identidad del secuestrador así como el motivo del secuestro; se había negado a cumplir el servicio militar obligatorio y no quería ser devuelto a Turquía alegando objeción de conciencia. Y esa misma noche dió a conocer la carta que Ekinci había publicado en un blog de Internet pidiendo ayuda al Papa.
Asimismo tras el secuestro, autoridades turcas e italianas manifestaron a los medios de comunicación que se trataba de un solo hombre y desarmado.

Yildirim, el Ministro de Transportes turco, según informó la NTV, aseguró que Ekinci pedía asilo político en Italia. A su vez, el Gobernador de Estambul, Guler, también aclaró que se trataba de un solo hombre. El miércoles por la mañana Amato, Ministro del Interior italiano, compareció ante el Senado e indicó que una vez iniciadas las negociaciones con las autoridades italianas se decubrió que Ekinci actuó solo y desarmado y que se embarcó en el avión porque se le había vencido el permiso de residencia en Albania. Por su parte, el fiscal de Brindisi, Gianuzzi, afirmó que las investigaciones llevadas a cabo durante la noche por los magistrados han servido para aclarar que actuó solo. "Al parecer fue un operativo que había planeado durante algún tiempo. Las razones eran de índole religiosa", agregó.

Pese al acuerdo que existía entre Turquía e Italia respecto al número de secuestradores y el motivo que llevó a Ekinci a secuestrar el avión, Turquía desmintió el miércoles la versión oficial "con brusquedad y sin que se comprendieran muy bien las razones y sus fuentes. El Ministerio de Justicia turco divulgó incluso un comunicado para decir que los secuestradores eran dos, y hasta dió el nombre del segundo, Mehmet Ertas, natural de Anatolia. Es más, pidió a Italia hacer una investigación particular sobre el detenido y el segundo secuestrador, que se había mezclado con los demás pasajeros, para comprobar si tienen lazos con organizaciones terroristas. Esta actitud era aún más rara desde el momento en que los demás pasajeros [incluido el ciudadano turco Mehmet Ertas] llegaron a Estambul esa misma mañana y pudieron ser controlados por las autoridades turcas. Finalmente el Ejecutivo de Ankara dió marcha atrás y se adhirió a la versión italiana atribuyendo su error a información de Interpol".
De repente Turquía parece no tener claro si el loco que actúa bajo la influencia de "problemas psicológicos", sea éso: un simple desequilibrado, o un miembro de un grupo terrorista que quería denunciar la situación de los cristianos en Turquía. Aparte de lo absurdo que era ya de por sí la posición a la que llega el Gobierno turco, paralelamente al comunicado del Ministerio de Justicia turco, Olldashi, Ministro del Interior albanés, afirmaba que según informaciones de los servicios secretos turcos, Ekinci no era miembro de ningún grupo terrorista ni de organizaciones criminales, sino que ha abandonado Turquía para escapar del servicio militar.
Pero el interés por confundir y marear la perdiz responde, presumiblemente, a un intento de desviar la atención del asunto, a saber: un cristiano secuestra un avión como último recurso desesperado para evitar ser torturado en las prisiones turcas. Luego, todo es poco para evitar que temas como la discriminación de los cristianos y la situación de los derechos humanos en Turquía calen en la opinión pública. El debate tiene que trasladarse a "cómo un loco puede secuestrar un avión y poner en peligro la seguridad de las personas" o a "si se garnatizará la seguridad del Papa en Turquía tras el desafortunado suceso". Y por ello se han producido una serie de reacciones calculadas a la noticia del suceso encaminadas a desacreditar a Ekinci a toda costa. Empezando por sacar a la luz un historial penal y siguiendo con lo fundamental: su mal estado psicológico. Algo así como "cómo puede decir alguien en su sano juicio que ha sido torturado y violado por cuerpos de seguridad turcos!!! está loco!!! qué lo encierren que es un pobre retrasado- y que se le cierre el pico-".

A pesar de que Amato dijo el miércoles que Ekinci no tenía antecedentes penales, los medios de comunicación y las autoridades turcos no tardaron en hacer aparecer un historial penal. Aquí hay varias versiones que no sé si algunas de ellas son errores de los periodistas o es que las autoridades turcas se contradicen realmente. Por un lado, fuentes policiales turcas afirman que Ekinci estuvo dos veces en la cárcel por negarse a hacer el servicio militar (eso parece cierto) e intentó suicidarse al menos 6 veces. También se dice -sin citar fuentes- que ha cumplido dos sentencias de cárcel por estafa, ha intentado suicidarse 6 veces y se ha casado y divorciado en dos ocasiones [lo que no quiere decir nada]. Por otro lado, la agencia semi oficial Anatolia informó de que Ekinci dispone de un historial penal por usar un carnet de identidad falso en dos ocasiones en 2003 y fue encarcelado tras ser encontrado culpable de fraude bancario. Y por otro lado más, según la policia turca, Ekinci ha pasado brevemente por la cárcel en 2003 por estafa e intento de dejar el país con el pasaporte de otra persona.

Por último, las autoridades turcas dicen que Ekinci es un desertor del ejército y un "estafador convicto".
Al día siguiente del secuestro un tal Ugul Yorulmaz de un grupo de objetores de conciencia turco llamado Oponentes a la Guerra envía una carta a los medios de comunicación en la que afirma que las acciones de Ekinci no tienen nada que ver con los objetores de conciencia, "usar la vilencia y secuestrar un avión poniendo en peligro la vida de cientos de personas no tiene nada que ver con la filosofía de los objetores de conciencia, que rechaza todos los conceptos relacionados con la muerte y el asesinato"(¿?). Y añade que Ekinci ha enviado varias veces mensajes por correo electrónico a su grupo, que dejó de publicarlos debido a su "incoherencia y desequilibrio". ¿Quién le paga a este señor?.

También aparece el Ministro del Interior albanés, Olldashi, quien anuncia que investigará los contactos de Ekinci en Albania, y declara que en agosto pasado Ekinci pidió por inciativa propia a la embajada turca en Tirana que le expediera un documento de identidad porque quería regresar a su país natal (el mismo mes que publica una carta en un blog pidiéndole ayuda al Papa para no volver a Turquía). Y concluye que Ekinci es "casi un desequilibrado mental". Se tiene que justificar el hombre ya que su país nego asilo político y se dispuso a devolver a su país natal a un objetor de conciencia que fue torturado por ser cristiano en la prisión turca. Y además hay que ayudar al país amigo y musulmán, claro.

Asimismo, el principal interesado en que Ekinci no cause molestia a la imagen que quieren transmitir de Turquía, el Gobierno turco, informó que el secuestrador actuó bajo la influencia de "problemas psicológicos". También el Embajador de Turquía en Italia, Ziyal, sale al paso y desecha que Ekinci temiese ser perseguido; "es una comedia de falsedades. Lo que dice Ekinci no tiene nada que ver con la realidad"(!!!).

(La carta publicada en un blog y anunciada su existencia por los medios de comunicación, tal vez sea la desencadenante de toda esta serie de declaraciones que buscan el desprestigio de Ekinci. La carta aparece en otro idioma, por lo que no es posible tener una traducción completa de ella, pero a partir de los fragmentos que han sido traducidos sabemos más o menos lo que dice:
"Querido Papa, soy Hakan Ekinci. Soy un cristiano bautizado, y como tal, no quiero servir a un ejército musulmán; pido su ayuda como líder de los cristianos y del mundo cristiano" para no hacer el servicio militar, además de para no vivir en ese país porque no logra "respirar en una sociedad musulmana". Dice que su familia emigró de Macedonia "a causa de la guerra". "Turquía obliga a los inmigrantes a ser turcos y musulmanes y mi familia fue obligada a aceptar la identidad de la República de Turquía". Dice que el nunca se sintió "un verdadero musulmán". " Cuando nací, en mis documentos escribieron, sin pedir mi opinión, que era musulmán". Y añade que en las escuelas turcas se estudia "moral y religión islámica porque está prohibido enseñar otra religión".
"Deserté del ejército turco, escapé a Albania, pero quieren devolverme a Turquía. No quiero vivir en un país musulmán". Dice haber estado dos veces en una prisión militar donde "por ser cristiano he sido torturado y violado".
"Frecuento la Iglesia desde 1998 y encontré el camino justo en Jesucristo y el Evangelio". Y termina: "Sólo Usted, Sumo Pontífice, me salvará. Espero que me coja de la mano. Ofreciéndole mi amor, beso sus manos".


Al parecer Ekinci es un hombre que huye para salvar su vida y cuyo testimonio es una clara advertencia que sirve para que Europa y los europeos se enteren del peligro que supone la entrada de Turquía en Europa. Vale la pena que secuestre un avión para denunciar la atrocidad -y digo bien, la atrocidad-, el suicidio, que supone que Europa tienda la mano a un país como Turquía y que un país tan contrario a los principios de Europa, principalmente en materia de derechos humanos, entre a formar parte de la Unión Europea. Pero no valdría la pena si nadie siente ni la curiosidad de escuchar lo que dice, siendo despreciado como un simple cristiano que se dedica a secuestrar aviones, cuando en realidad es una voz que clama en defensa de Occidente y de Europa. No valdría la pena si nadie se interesa por el destino de Ekinci. No hay duda de que si es devuelto a Turquía (el Ministro de Justicia turco, Cecil, no tardó en pedir su extradición en cuanto concluyan las investigaciones), será torturado hasta la muerte.

Aclaremos, pues, que es lo que pasa con los derechos humanos en Turquía para hacernos una idea de que es de lo que huye Ekinci.
A pesar de las medidad legales de armonización que está llevando a cabo la República de Turquía de cara a la entrada en la UE con las que pretende dar una apariencia de respeto a los derechos humanos, en Turquía siguen practicándose sistematicamente la discriminación, la tortura y el asesinato y los crímenes siguen quedando impunes. A medida que Turquía se esfuerza en mostrar una cara amable y fingir que se han producido los cambios necesarios para entrar en la UE, mayor es el recorte a la libertad de expresión con el fin de evitar las voces críticas que puedan dañar los intereses políticos del país. A este respecto nos podemos referir a los numerosos procesos judiciales a los que se enfrentan las personas que denuncian haber sufrido malos tratos, torturas y violaciones, así como periodistas, escritores, editores, intelectuales y activistas y asociaciones de derechos humanos por el hecho de haber manifestado o denunciado los crímenes cometidos por Fuerzas de Seguridad del Estado. En virtud de distintos artículos del Código Penal turco se les acusa de insultar al Ejército o a instituciones del Estado; ayudar o secundar a una organización ilegal; o incitar al odio a los ciudadanos. También con la nueva Ley de Prensa se mantiene el acoso a la libertad de expresión impidiendo a periodistas realizar investigaciones independientes y formular observaciones en público sobre las violaciones de los Derechos Humanos en Turquía. (Ver informes anuales de Amnistia Internacional respecto a la situación de los Derechos Humanos en Turquía)

Tal es el caso de Eren Keskin, que ha sido objeto de 86 querellas por sus actividades en defensa de los Derechos Humanos, aparte de haber recibido numerosos insultos y amenazas de muerte. Esta abogada que ayuda a mujeres víctimas de violaciones sexuales bajo custodia policial ha sido procesada por "insultar a las Fuerzas de Seguridad del Estado" por participar en una conferencia celebrada en Alemania en la que denunciaba las agresiones sexuales que han sufrido algunas mujeres a manos de miembros del Ejército. Al recibir la notica, un sujeto manifestó en la radio: "si no ataco sexualmente a Eren Keskin a la primera ocasión que se presente, es que soy un cobarde. Creo que Eren Keskin merece unos abusos sexuales cuando regrese".
Otro caso claro de intimidación por parte del Estado turco es el de la Asociación de los Derechos Humanos que fue objeto de más de 430 acciones judiciales desde el año 2000, frente a las 300 de los 14 años anteriores. Por orden del Tribunal de Seguridad del Estado, como justificó el Ministerio de Justicia, la policia registró su sede y sus oficinas locales de Ankara, confiscando libros, informes sobre violaciones de derechos humanos, archivos, casetes y computadoras, acusados de ser sospechosos de "coordinar una campaña de apoyo a la organización terrorista PKK/ Congreso para la Libertad y la Democracia del Kurdistán". (Fuente: Amnistía Internacional)

Los blancos de persecución y represión por el Estado turco suelen ser minorías étnicas y religiosas, así como mujeres y homosexuales.

El conocido activista, pacifista y objetor de Conciencia Mehmet Tarhan, a pesar del seguimiento que hacían de su caso las asociaciones de Derechos Humanos, fue víctima de malos tratos y graves palizas, aparte de amenzas de muerte, por parte de otros presos por ser homosexual ante la total pasividad de las autoridades penitenciarias. También fue objeto de torturas por parte de los funcionarios de prisiones. El Tribunal Militar dispuso que para ser declarado "incapacitado para el servicio militar" sería obligado a someterse a una exploración física interna (examen rectal), ya que en Turquía los homosexuales para ser declarados no aptos para hacer el servicio militar han de presentar fotos de sus relaciones sexuales, así como someterse a un examen rectal.

Los niños de la calle curdos son víctimas potenciales de la policia que, sobre todo, bajo el amparo de la Ley Antiterrorista, detienen a los niños para abusar de ellos. Así como las mujeres y niñas que suelen ser sometidas a torturas sexuales cuyo martirio es doble al existir en la sociedad turca musulmana un código de costumbres por el cual la sexualidad de una mujer está vinculada al honor de la familia, por lo que muchas víctimas de violación que eran vírgenes temen ser asesinadas por su familia, motivo añadido para no denunciar al agresor.

Los métodos más comunes de tortura a las que son sometidos los niños y las mujeres bajo custodia policial "son los siguientes: golpes sistemáticos, desnudez, vendaje de los ojos; exposición al agua helada o agua caliente a gran presión; descargas de mangueras de agua a gran presión; descargas eléctricas, incluido en los genitales; apaleamiento en las plantas de los pies (falaka) , en los genitales y en los senos; suspensión por los brazos; "suspensión palestina"(con las manos atadas a la espalda y el cuerpo suspendido de ellas); privación de sueño y alimentos; colocación de un gran peso suspendido del cuerpo; suplicio de la gota de agua sobre la cabeza; quemaduras; soporte de un saco de arena pendiendo del cuello; sofocación mediante el cubrimiento de la cabeza con una bolsa; prolongada permanencia en posición de pies; cuarentenas, sometimiento a una fuerte música, presenciar directa o indirectamente escenas de tortura, amenazas contra la integridad física personal y de la familia, violaciones vaginales o anales con garrotes u otros objetos, compresión y torsión de los testículos, y otras formas de abusos sexuales." (Fuente: informe OMCT "Derechos del Niño en Turquía")

Transcribo algunos casos recogidos en el informe de la Organización Mundial Contra la Tortura sobre malos tratos, torturas y asesinatos:

"En la sección antiterrorista de Aksaray, Fatma Tokmak y su hijo Azat Tokmak (de 2años y medio de edad), fue detenida como sospechosa, al igual que su marido, de ser miembro del PKK; habrían sido sometidos a diferentes formas de tortura. Fatma Tokmak habría sido suspendida en el aire, mantenida desnuda, maltratada en los senos, recibió amenazas de violación, fue obligada a presenciar los malos tratos infligidos a su hijo y habría sido forzada a tener una relación sexual con él. Azat Tokmak habría sido sometido a descargas eléctricas en la espalda y quemaduras de cigarrillos. Un certificado médico atestiguaba huellas de
quemaduras en su espalda y desequilibrio psicológico. La familia interpuso una demanda.
Luego de un primer abandono del caso, el Alto Tribunal de justicia decidió interponer una apelación, la que fue rechazada en junio de 2000. Fatma Tokmak permanece en la prisión de Gebze esperando el fin de su proceso en el que corre el riesgo de la pena de muerte."

"En la Dirección de Seguridad de Bezolu, en la región de Estambul, Asrin Yesiller (7 años), Yamur Tanrisevergil (8 años), Sultan Tanrisevergil (6 años), Mihriban Tomak (6 años) e Inaç Caki (8 años), detenidos por estafa y robo de bolsillo, habrían sido sometidos a golpes por los policías, y habrían sido víctimas de hostigamientos sexuales. Los niños habrían sido además afeitados en la cabeza, roceados con agua a alta presión y sometidos a la falaka."

"Cetin Karakoyun (14 años de edad), murió de una herida de bala en la cabeza. El había sido detenido en incomunicación al puesto de policía de Magazalar, en Mersin. Un agente de policía fue condenado por la muerte de Cetin Karakoyun, “por negligencia y falta de atención”, y le fue impuesta una multa de US$30."

"Paban Cadyroolu (14 años de edad) murió, en la población de Van, a manos de un agente de policía quien le propinó puños y patadas. Ocho testigos afirmaron haber sido detenidos y torturados para firmar declaraciones que exoneraban al agente de policía implicado. El padre del niño declaró que el director de la Sección de orden público del cuartel de policía de Van intentó persuadirle para que no presentara una denuncia oficial."

"En Kulp (Diyarbarbakir), una joven kurda, de 14 años de edad, fue violada repetidamente, durante un período prolongado de tiempo, por un guardia rural (A.A.). Durante muchos meses, la niña trató de ocultar su embarazo resultado de la violación. En noviembre de ese
año dio a luz a un bebé que nació muerto. Pocos días después de ser dada de alta en
el hospital, dos primos de la víctima vinieron a ver a la niña a la casa de un familiar. Le apuntaron con una pistola y la sacaron a la calle, en donde la ejecutaron. Pasaron once días sin que nadie reclamara el cuerpo de la niña para que pudiera ser sepultada. Finalmente el cuerpo fue enterrado de noche en un cementerio para personas no identificadas."

"Necla Akdeniz (de 14 años de edad) fue violada en varias oportunidades y durante varios meses, bajo la amenaza de una pistola, por un guardia rural en Diyarbakir. Su familia presentó la denuncia cuando se hizo visible el embarazo de la niña. El guardia fue detenido
pero liberado posteriormente, mientras que la familia de la niña decidió que ésta debía ser asesinada. Después de que la policía hiciera caso omiso a la petición de proteger a la niña, fue asesinada por su propio primo."

"Una joven de catorce años de edad, fue arrestada mientras caminaba por la calle. Cuando llegó a la comisaría de policía fue conducida a la “sala de palizas”. En esta sala, los policías
la lastimaron apretando sus senos y órganos sexuales mientras la desvestían violentamente. Más tarde, un policía sacó su pene y presionó la cabeza de la niña contra el mismo, tratando de introducir por la fuerza su pene en la boca de la misma. Después de esto, orinó sobre ella. Tiempo después, la niña fue introducida, completamente desnuda, en una celda con prisioneros masculinos, donde la dejaron por un tiempo. Cuando los policías volvieron, la llevaron a los baños donde la expusieron al chorro de una manguera de agua a gran presión.
Un oficial trató de penetrar su vagina con la manguera.
Durante su proceso judicial, la joven víctima fue mantenida bajo arresto en la cárcel de Bakirkoy para mujeres y niños. Ella recuerda muy bien a los funcionarios de policía que la torturaron, especialmente al policía que dijo que no era necesario vendarle los ojos porque a él nada podía pasarle. “Mis conexiones son fuertes (yo estoy bien protegido)” había declarado con confianza."

"Una niña de dieciséis años de edad fue arrestada en Sirinevler, Estambul, y conducida al Departamento Antiterrorista del cuartel general de la policía en Aksaray. Una vez allí, la llevaron vendada a una habitación y le preguntaron si tenía alguna relación con el PKK. Cuando dijo que no tenía relación con el PKK, comenzaron a propinarle puñetazos y a administrarle descargas eléctricas. Cuando la niña afirmó de nuevo que no sabía nada acerca del PKK, los funcionarios la llevaron a otra habitación donde la introdujeron una cahiporra por el ano y continuaron profiriendo amenazas verbales contra su vida.
Durante el período de encarcelamiento, que duró 1 año y medio, la niña fue violada dos veces con una cachiporra, fue golpeada severamente, sometida a descargas eléctricas, y hostigada psicológicamente. A lo largo de este tiempo, sólo le fue permitido ver a un médico en una ocasión. Durante esta visita médica, el doctor examinó a la niña a distancia y redactó un informe. Como un policía se encontraba también presente durante el examen, la niña no dijo nada acerca de los abusos sexuales. Durante su año y medio de encarcelamiento, su ano nunca dejó de sangrar y sus menstruaciones desaparecieron. Cuando la niña fue liberada, buscó ayuda en la Fundación de derechos humanos de Turquía (THRF). Aquí, el doctor diagnosticó desgarraduras anales y ella fue sometida a una operación. Las violaciones fueron denunciadas ante la oficina del magistrado en Faith, Estambul, el 24 de septiembre de
1997. El fiscal descartó todo tipo de procedimiento judicial sobre la base de la ausencia
de pruebas que mostrara una relación de causa y efecto entre las graves heridas físicas
y psicológicas y la tortura. Sin embargo, el expediente contiene varios informes, entre ellos los certificados de la THRF que estipulan que la tortura y la violación eran las causas de las fisuras anales y de las consecuencias psicológicas"

"La niña Y.K. (de 17 años de edad), detenida en Manisa, declaró haber sido violada durante su detención en incomunicación, la cual duró 7 días. También declaró haber sido sometida
a chorros de agua fría a gran presión, a la suspensión, a las descargas eléctricas sobre los dedos, sobre los órganos sexuales, sobre el estómago y sobre los labios, a inmersiones sucesivas en agua fría y en agua hirviendo, y a la introducción de la cabeza en la taza del
sanitario."

"La policía arrestó a la joven Fatma Deniz Polattas (de 19años de edad) y a la niña N.C.S. (de 16 años de edad). Ambas fueron conducidas a la sección antiterrorista del cuartel general de Iskenderum bajo sospecha de ser miembros del PKK y permanecieron detenidas durante 5 y 7 días respectivamente, hasta el 12 de marzo de 1999. La niña N.C.S. habría sido objeto de vendaje de los ojos, forzada a permanecer de pie durante periodos prolongados, privación del
reposo, se le impidió el uso del sanitario, le fue negada toda comida y bebida exceptuando leche agria, fue forzada a escuchar música a grandes volúmenes y marchas, fue forzada a permanecer inmóvil en el suelo frío, fue desvestida y obligada a permanecer desnuda durante períodos prolongados, fue insultada, amenazada de muerte y amenazada con que su madre iba a ser abusada sexualmente y violada, fue golpeada, forzada a sentarse en el suelo húmedo y a rodar desnuda en el agua, fue sometida a suspensión y le lanzaron chorros de agua fría a gran presión.
La joven Fatma Deniz Polattas también fue sometida a los mismos métodos de tortura que la niña N.C.S. y además fue objeto de violación por la introducción de un objeto aserrado entre el ano, y fue amenazada con que tanto su padre como su madre serían violados en su presencia y con que su padre sería despedido del trabajo.
El 2 de noviembre de 1999, la joven Fatma Deniz Polattas fue condenada a 18 años de prisión. La niña N.C.S. fue condenada a 12 años de prisisón. El 29 de junio de 2000, la Corte de apelación confirmó el veredicto, a pesar de las denuncias de que las condenas se basaban en declaraciones obtenidas bajo tortura. Los cuatro policías que firmaron las declaraciones de las niñas bajo custodia policial han sido objeto de acusación. La comparescencia de los mismos se aplazó para el 12 de abril del 2001.
El 21 de marzo del 2001 se abrió un juicio contra 13 mujeres y 3 hombres, incluidos el padre de N.C.S., su abogada Fatma Karakas, la joven víctima Fatma Polattas y varias mujeres activistas acusadas de haber “proferido insultos contra el ejército y la policía turcos”, para lo que se preven penas de 1 a 6 años de prisión. Los cargos formulados surgen de una conferencia organizada en Estambul bajo el título “No al abuso sexual y a la violación”, celebrada los días 10 y 11 de junio de 2000, y durante la cual se hicieron declaraciones contra la violación y los abusos sexuales durante el periodo de custodia policial."




¿Se permiten todas estas aberraciones en Europa?.

3 Comments:

  • At 21/10/06 21:31, Blogger Atenea said…

    Personalmente estoy en contra de la entrada de Turquía en la Unión Europea, creo que las autoridades se han precipitado y casos como estos son la prueba de que en Turquía no se respetan los derechos humanos.


    Es triste que a diversos medios de comunicación se les llene la boca hablando del maltrato en Guantánamo y no tengan la gallardía de recordarnos estos hechos. Con la tontería de la "tolerancia" se les "olvida" el sufrimiento de muchos inocentes que no tienen voz para contar al mundo las injusticias a las que se ven sometidos.


    Cosas como estas deberían llevarse al parlamento europeo, y ser capaces de tomar una decisión firme y ejemplarizante. Como se suele decir popularmente: "ya va siendo hora de darles el toque".


    Muy buen post [Nueva],aunque lo triste es que haya que narrar cosas así. Un abrazo.

     
  • At 23/10/06 11:07, Anonymous ECE said…

    Hola.

    Quiero comentar, al respecto de este artículo, mi total repulsa a cualquier tipo de agresión provocada por las fuerzas de seguridad, durante los periodos en los que se les ha dado el poder para retener a las personas.

    También quiero hacer constar, ya que el autor ha introducido en varias ocasiones su negativa a la adhesión de Turquia a Europa, mi oponión al respecto.
    Creo firmemente que Europa debe de supervisar el proceso de adhesión de Turquia, hasta que éste llegue a completarse con éxito. La corrupción de Estado existe en todos los paises. Aprovechar su interés por entrar a formar parte de Europa, es una fuerza no se puede dejar pasar a la ligera:
    - Turquia al ser un país musulman, abriria una puerta de enlace entre Oriente Medio y Occidente.
    - La variedad es una fuente de riquezas.
    - Desde la alianza es como mejor se transmiten los valores humanos y democráticos.

    ¡Sí!, Concedamos un tiempo a Turquia para que esta se pueda adherir con pleno derecho a nuestra Europa.

    Unión entre los pueblos del mundo.

     
  • At 24/10/06 20:54, Anonymous La Chilindrina said…

    Hola
    Yo también quiero comentar al respecto de este artículo. Y sumar mi total repulsa, además de a las torturas, violaciones y asesinatos cometidos por las fuerzas de seguridad de forma sistemática -no aislada-, al encubrimiento y protección dados por el Estado turco a los torturadores, violadores y asesinos. Quiero extender mi total repulsa a ciertas tradiciones aberrantes de la sociedad turca, sociedad que ampara y exalta la discriminación de la mujer y el asesinato de ésta en nombre del honor de la familia o de la sociedad y sus "valores".

    Quiero hacer constar, igualmente, mi opinión acerca de la entrada de Turquía en la UE. Turquía no debe entrar en la UE por los siguientes motivos:

    -Turquía, al ser un país de gran mayoría musulmana, no respeta los Derechos Humanos, y Europa (Occidente) es Derechos Humanos.

    -70 millones de musulmanes paseando libremente dentro de nuestras fronteras supondría que por razones demográficas Europa se convertiría en Eurabia en relativamente muy poco tiempo, y Europa ha de ser ún lugar democrático donde se respeten los Derechos Humanos, la Libertad y la Ley (totalmente acorde con el cristianismo).

    -No veo razón por la cual Turquía al formar parte de la UE se civilice y adopte valores democráticos y humanos; antes bien, ellos trasladarán sus tradiciones aberrantes en mayor medida al resto de Europa: crímenes por honor, discriminación de la mujer, Corán y violencia, más terrorismo...

    -Recordemos que Turquía geograficamente no es Europa.

    Unión entre los civilizados del mundo, por nosotros y por nuestros hijos y, sobre todo, por nuestras hijas.

     

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